Muffins salados de tomate seco y queso de cabra

Ya estamos de vuelta.  Después de estos 4 días de fiesta (los que hemos tenido suerte de tenerlos) volvemos a la rutina...

La boda en Bilbao ha sido fantástica, y qué días más bonitos hemos tenido!!!  Ha sido una boda diferente, muy divertida y nos lo hemos pasado en grande :). 

Y qué bien se come en Bilbao!  El último día hicimos un intensivo de pinchos, entrábamos en un bar, nos tomábamos un Txacolí con  un par de pinchos cada uno, y saltábamos al bar de al lado, otro Txacolí y otro par de pinchos...  y así hasta 4!!! y qué buenos estaban todos!!!.  Pero claro, ahora toca moderarse y volver a la dieta :s.


Hoy es el cumple de mi hermana Mila, cumple 49, pero tendríais que verla, parece que tenga mi edad ;).  Quería haberle preparado algo especial, pero como estos días no he estado en casa y últimamente carezco de tiempo, no he tenido la oportunidad.  Hermanita, muchas felicidades y que cumplas muchos y muchos más, sobretodo si te conservas así de bien, jejeje.

Aunque no hay tarta, no quería dejar de publicar para dedicarle a ella esta entrada...  ♥

Se trata de unos muffins salados, que también podéis hacerlos en forma de cake.  Son deliciosos y matan el gusanillo a cualquier hora del día, y si no, que se lo pregunten a mis niñas de la oficina, que ellas si tuvieron la oportunidad de probarlos ;).


La receta la saqué del libro de Xavier Barriga, Magdalenas, el único cambio que hice es que él utiliza tomate natural y yo utilicé el seco porque me gusta más para este tipo de preparación.  El resto es exactamente igual.

Os animo a probarlas, si es que no lo habéis hecho ya, porque son una auténtica delicia.


Ingredientes:

- 125 gr. de huevo
- 100 gr. de azúcar
- 60 ml. de leche
- 220 ml. de aceite de oliva
- 210 gr. de harina floja
- 5 gr. de levadura química (tipo Royal)
- 5 gr. de sal
- Tomates secos
- Queso de cabra en rodajas

Preparación:

Batir los huevos con el azúcar en el robot amasador.
Agregar la leche sin dejar de batir.  Incorporar el aceite batiendo despacio.

Tamizar la harina, con el impulsor y la sal.  Añadirla a la mezcla anterior a velocidad lenta.

Una vez obtengas una masa homogénea, aumentar la velocidad del robot y seguir batiendo unos 2 o 3 minutos más.

Tapar la masa con un paño y dejarla reposar en la nevera durante una hora como mínimo (yo la dejé toda la noche).

Finalizado el tiempo de reposo, remover la mezcla enérgicamente.

Precalentar el horno a 250º.

Llenar los moldes para magdalenas con una manga pastelera o una cuchara hasta la mitad de su capacidad. Poner un tomate seco y una rodaja de queso de cabra y acaba de llenar el molde.  Colocar encima otro tomate seco y otra rodaja de queso de cabra.

Hornear a 210º durante unos 14 o 16 minutos.