Whole Kitchen, en su Propuesta Salada para el mes de octubre, nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Gulash.
Otro plato que si no hubiera sido por las chicas de Whole Kitchen me habría negado a probar sólo por su nombre, y... sorpresa!, está bueno!!! Es ni más ni menos que un estofado de carne, parecido al que hace mi madre con patatas... Estuve a punto de añadírselas, pero como mi chico está de viaje y me lo tenía que comer yo pues preferí no hacerlo ya que la patata la tengo prohibida en mi dieta.
El Gulash es un plato típico húngaro elaborado con carne de ternera o cerdo, pimiento, cebollas y pimentón. Se pueden encontrar variantes de este plato en todos los países alrededor de Hungría. El aspecto es muy parecido al ragú o la carne estofada, aunque también existe una variedad de sopa.
Es un plato sencillo aunque necesita tiempo y un poco de atención al comienzo de su preparación.
Ingredientes:
- 900 gr. de carne de ternera para estofar
- 400 gr. de cebollas
- 2 cucharadas de aceite
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de semillas de alcaravea (yo no le puse)
- 1 cucharada de pimentón picante dulce
- 1 cucharada de harina
- 400 gr. de tomates pelados
- 250 ml. de caldo
Preparación:
Ponemos a calentar el aceite en una cazuela. Una vez salpimentada la carne, la echamos a la cazuela. Dejamos que vaya dorando por todos los lados.
Cuando tengamos la carne dorada, la retiramos y la reservamos. Añadimos a la cazuela las cebollas cortadas en juliana y dejamos a fuego lento unos 10 minutos o hasta que queden blandas y doradas. Añadimos el ajo picado y la alcaravea que habremos machacado previamente.
Apartamos la cazuela del fuego y añadimos la cucharada de harina y de pimentón y removemos todo bien. Volvemos a poner la cazuela en el fuego y removemos bien durante uno o dos minutos. A continuación añadimos los tomates y el caldo, salpimentamos al gusto y llevar a ebullición.
Añadimos la carne, tapamos la cazuela y guisamos a fuego muy bajo hasta que la carne esté tierna, removiendo de vez en cuando, entre 1,5 o 2 horas.
Servir inmediatamente.



